
Jeder stirbt für sich allein
Referencia 1495807.18
Berlín, 1940. Otto y Anna Quangel escriben peligrosas postales que reparten por las casas. Quieren despertar y advertir a los alemanes: Hitler está en el poder desde hace demasiado tiempo y la guerra significaría el fin de Alemania. Los dos se juegan la vida con este pequeño gesto de resistencia. ¿Descubrirá el comisario Escherich quién ha escrito las postales? ¿Quién podrá ayudarlo? ¿Y quién ayuda a los Quangel?
