
Lary, el tesón de una sirena
Referència 0951438.03
¿A quién no le gusta tener una habilidad especial, destacar en algo que le distingue y ser reconocido por ello? Sin embargo, ¿por qué existe esa tendencia común a disimular las pequeñas taras o defectos...? ¿Existe realmente el defecto? Tener «defectos» (físicos, intelectuales, morales...) ¿es malo? ¿O tan sólo es una oportunidad, una dificultad que superar? ¿Es el juicio social lo que realmente nos preocupa?
